La Isla de la Corrupción Ilimitada

 

varadero

 

Por: Gretther Yedra

El mar está en calma, sombrío. Pero la casa con número 112 de la calle 8, en Varadero escupe agitación, rabia. Miran por las ventanas sus habitantes y en sus rostros se refleja indignación. Las tres mujeres, otra vez, recibieron una de esas citaciones dantescas hace dos meses aproximadamente. Con cuños, firmas y tono oficial, el Instituto de la Vivienda les comunicó que debían abandonar el inmueble antes de las 72 horas.

En medio de esta desgracia se encuentra en estos momentos la familia de Hildeliza Martín Cañete. La señora, con su madre y hermana, vive en una de esas casas confortables y frescas de “la Playa más hermosa del mundo”. “Hemos vivido ahí  por más de tres generaciones, casi 50 años. Osvaldo Dorticós Torrado, el entonces presidente de la república, entregó el inmueble a mis abuelos a cambio de su antigua casa porque necesitaban ingenieros en las nuevas perforaciones del petróleo en Varadero”, me comenta Alberta, hija de Hildeliza.

He llegado a conocer esta historia a raíz de una denuncia que hizo a través de un video la hija de Hildeliza, Alberta Arencibia, que reside actualmente en Estados Unidos y está desesperada por la triste situación que vive hoy su familia. Cuenta esta que la pesadilla comenzó  en el año 1984, cuando el director del petróleo, un señor de apellido Castillo, de acuerdo con el director de vivienda sustrajeron todos los archivos y planos q existían de la casa borrando todo rastro de su existencia en el instituto de la Vivienda; ya que quería la casa para él. Un buen día le parquearon a la familia Cañete, así se les conoce, dos camiones para desalojarlos de su casa, pero Hildeliza, a pesar de estar embarazada, se opuso como solo sabe hacerlo una mujer cubana.

“Estas son cosas que quizás para las personas que no son cubanas, sean imposibles de creer; pero todos los que venimos de la isla sabemos que no sólo son ciertas, sino  que suceden en la cotidianidad del país”, alega Alberta llena de tristeza.

Desde entonces, la casa ha quedado en un vacío legal, pues todos los documentos desaparecieron de los archivos de la Dirección Municipal de la Vivienda, dejando a esta familia expuesta e indefensa. A pesar de que viven en ella desde hace cincuenta años se encuentran a punto de ser desalojados. Hace cuestión de un año, volvieron a la carga. Al parecer alguien mostró una vez más interés en la vivienda de las Cañete. La directora de vivienda les comunicó que tenían 72 horas para abandonar el inmueble y trasladarse al apartamento insano que le ofrecían “como limosna” en Cárdenas. La familia indignada, reaccionó de la manera en que reaccionaría cualquiera que ve que pretenden aprovecharse de él, y no cedió.

“Ahora mi familia está siendo procesada en un juicio, donde fueron declarados ocupantes ilegales… ¡de su propia vivienda!”, exclama Alberta con dolor.

Los desalojos en Cuba no son cosa del pasado republicano, como refleja la propaganda oficial. Los desahucios siguen llevándose a cabo, con la ayuda de la policía y, a veces, de los llamados “factores”, miembros de los Comités de Defensa de la Revolución y militantes del grupo zonal del Partido Comunista.

Esto sucede hoy en Varadero, Cuba. Muchas familias están siendo amenazadas por el gobierno para que abandonen sus viviendas, dándoles como triste “premio de consolación”, si se puede llamar así, apartamentos en el municipio Cárdenas, próximo a Varadero. Dicho municipio, está en condiciones deplorables, el dengue y el cólera pululan en esa ciudad, y los apartamentos que ofrece el Estado son “cuchitriles” húmedos en unos edificios de “imitación soviética”. El motivo de este “desalojo gubernamental” no es para nadie un secreto: Varadero es el polo turístico por excelencia dentro de la isla. Es por ello que lo necesitan por entero, para “vender” a los socios extranjeros un territorio que no les pertenece.

En la Disposición Transitoria Novena, inciso G de la Legislación Gubernamental de la Vivienda, modificada por el Decreto-Ley 322 de fecha 31 de julio de 2014, cuando establece que se considera ocupante legítimo al que esté ocupando permanentemente aquel ciudadano/a que haya vivido en un inmueble por más de treinta años, tiene derecho a dicho inmueble aun no teniendo este los documentos en regla, o bien que se hayan extraviado, ya sea por parte de los ocupantes o por accidente de trabajo en el Instituto de la Vivienda en que está asentado dicho inmueble. Es obligación de este organismo de facilitar las vías para la legalización o expedir copias del expediente si es el caso de una pérdida.

No es solo esta familia la que sufre amenazas y coacción por parte de los directivos ya mencionados. Este es el drama de numerosas familias dentro del territorio cubano. El mecanismo “de la pérdida de expedientes en los archivos”, se ha prestado en las últimas décadas para fomentar el clientelismo, la corrupción y la fidelidad ideológica, pero también ha motivado injusticias y numerosos hechos de violencia.

La familia Cañete, casi matriarcal pues el sexo femenino es el que predomina, no pertenece a ninguna jerarquía, ninguna de sus miembros pertenece a la casta sagrada de funcionarios que tienen privilegios en la Isla. Las Cañete, como se les conoce, son costureras, así de simple. Han cosido las ropas de varias generaciones de varaderenses;  y con el digno oficio de quien toma medidas, realiza cortes de mangas, e hilvana piezas, han sabido ganar su sustento honradamente. No les roban al pueblo, no engañan a nadie con consignas demagógicas, son mujeres que quieren vivir como se merecen: tranquilamente. Defienden su territorio que lo tienen por derecho hace cincuenta años. Y un puñado de funcionarios corruptos, alentados por la mano invisible de algún peje gordo de “arriba”, las quiere desahuciar.

Episodios como este nos llenan de desasosiego. Nuestros ciudadanos están siendo ultrajados y violentados. Los derechos humanos en nuestra patria no se reconocen, y el ejemplo está en esta historia. En medio de la angustia por la suerte de su familia, Alberta ha decidido, desde el país donde reside y trabaja, tratar de proteger a los suyos del desalojo que se les viene encima. El caso ha sido denunciado por su madre Hildeliza en todos los escenarios posibles, pero no obtiene respuesta por parte de los organismos estatales involucrados.

Me contó Alberta que antes de partir su madre le dijo: “En este país, mija, el concepto de patria es una utopía y la bandera un trapo en colores. Vete y sé feliz. Que estos desgraciados no te amarguen la vida”. Frases como estas son las que quedan en los labios de nuestros padres, de nuestros abuelos, que en medio de una desesperación sin límites, conminan a sus hijos a escapar de tanta podredumbre. Esa desesperanza que domina hoy hasta en el más recóndito rincón de nuestra Cuba debemos arrancarla de cuajo. El cambio en nuestro país es inminente, para que mujeres como las Cañete no tengan que vivir en constante asedio por tanta corrupción. Es hora ya de detener estas injusticias. El cambio somos nosotros.

 

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Gretther Yedra Rodriguez

Gretther Yedra Rodriguez

Nací en un pueblo de una hermosa ciudad el veinticuatro de junio de 1982. Crecí y me formé con unos padres que inculcaron en mí, más que amor por la revolución o por los líderes de esta, un inmenso amor a la Patria y a un Martí desconocido por muchos en nuestra Isla. Licenciada en Español y Literatura,  tuve el orgullo de ser maestra y de formar en mis alumnos valores y principios dignos de un ser humano. Creí, como muchos... y también me decepcioné. Una tarde, con mi niño de la mano y un montón de recuerdos, tristezas, inconformidades, algo de desasosiego y otro poco de incertidumbre, me marché de mi patria. Mientras el avión despegaba los versos de José María Heredia se asieron a mi maleta y desde entonces no me abandonan... No sería martiana, y mucho menos cubana si no luchara de algún modo por una Patria Libre. Tengo una fe inconmensurable en el movimiento Somos +, es por eso que desde mis palabras estaré con ellos.

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One comment on “La Isla de la Corrupción Ilimitada
  1. Mas de lo mismo, el estado como deficiente maquinaria de construcción de bien, pero que decir si el final de este tipo de gobiernos siempre es el mismo, recordemos un momento la revolución francesa, donde el pueblo cansado del incesante atropello burgués decidió poner fin a tanta desigualdad y el trofeo por la espera no fue nada menos que la cabeza de Maria Antonieta y Luis. También al mismo tiempo en Haití eran masacrados miles de blancos por negros cansados de tanto sudor y látigo dando origen a la primera revolución negra del planeta. Mas reciente en el siglo pasado cuando los obreros y el campesinado ruso fueron baleados en el palacio de invierno para no escuchar queja alguna de los que verdaderamente trabajan y levantan las naciones, pero también con su vida pagó Nicolas y su familia y hasta ahí no mas de dinastía Romanov, el pueblo almacena furia en un lugar que parece no tener fin, pero todos sabemos que si lo tiene. Siguen cayendo gotas en mi copa que ya esta llena, pero no se derrama, sigue el tirano creyendo que esta vacía y que cabe un poco mas de abuso en ella, por eso no se detiene, pero ya veré el momento de su cercano final y no me molestare en evitar ver correr en el suelo unas cuantas cabezas.

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