Los 5 de los que Castro no se quiere acordar…

12 de Octubre

José Manuel Presol

Si decimos 12 de Octubre automáticamente pensamos en el Descubrimiento de América; en la fecha que marcó el inicio de una de las etapas más épicas de la historia conjunta de América y España.

Para nosotros, cubanos, no debería ser totalmente así. Hay otro 12 de Octubre que lo único que puede recordarnos es dolor y sufrimiento, así como cinco nombres pertenecientes a cinco héroes patrios: Porfirio Ramírez Ruiz, Plinio Prieto Ruiz, Sinesio Walsh Ríos, Angel Rodríguez del Sol y José Palomino Colón.

Es el 12 de Octubre de 1960, a eso de las 11:30 p.m., casi a punto de empezar el nuevo día, fueron vilmente asesinados, mediante ametrallamiento, no fusilamiento, esos cinco hombres; todos ellos dirigentes de la lucha guerrillera en el Escambray contra la Tiranía Castrista, dirigentes de eso que la propaganda de la dictadura llama Lucha Contra Bandidos, pero que el propio Raúl Castro no vaciló en llamar guerra civil, y que causó cientos de muertos en las filas del MININT y las Milicias, cosa que se puede comprobar en el Tomo I del libro Las Reglas del Juego, de la Dirección Política del MININT, publicado en 1992 por Editorial San Luis.

Entre los más conocidos de los cinco está Porfirio, conocido por sus amigos como el “Negro Ramírez”. Vamos a detenernos un poco en su biografía.

Nació en la finca San José, en el pueblo de Antón Díaz, en Las Villas, a cuya escuela asistió para aprender sus primeras letras. Trabajó en el campo. Se trasladó a Santa Clara, donde se graduó en la Escuela de Comercio. Llegado el momento no dudó en incorporarse, desde las filas de la Organización Auténtica, a la lucha contra Batista, llegando a alcanzar el grado de capitán del Ejército Rebelde.

Al “llegar la paz”, se reincorporó a la vida civil trabajando como contador y asistiendo como estudiante de tercer año de Ciencias Comerciales en la Universidad Marta Abreu de Las Villas, donde sus compañeros le eligieron, el último democráticamente elegido, Presidente de la FEU.

Pronto, en el 59, se dio cuenta de que “aquello no iba”, fue de los primeros en percatarse de la sed de caudillismo de Fidel Castro y, de nuevo, no vaciló y se alzó en armas en el Escambray. Fue capturado y llevado al centro de internamiento y tortura de Topes de Collantes y, de allí, al acuartelamiento de Leoncio Vidal, en Santa Clara.

Del coraje y valentía de aquellos hombres da idea la anécdota de que estando los cinco en un grupito, ya en el punto donde iban a fusilarles, Porfirio se percató de que aún conservaba un tabaco en un bolsillo y se lo puso en la boca. Un miliciano, pensado que se trata de un “último deseo” se aproximó y le ofreció un fósforo, pero se echó a reír y le dijo: “Muchas gracias, compay. No merece la pena, dentro de unos minutos va a estar lleno de huecos”.

Plinio, aprovechando que aún se permitía la asistencia de sacerdotes a los fusilados, le dijo al Padre Olegario Cifuentes: “Si tiene oportunidad de ver a mi señora, a los niños y a mi vieja, dígales que les quiero mucho, que les guardo el último recuerdo y que muero con una Fe a plenitud en Dios y en los hombres”.

También de Plinio se cuenta que antes del “fusilamiento”, cuando ya les estaban apuntando, aún se burló de sus asesinos: de pronto hizo un gesto de “alto” y todos quedan paralizados preguntándose qué pasaba, una risa y después otro gesto de “continúen”.

Unas horas antes se había realizado un “juicio” contra ellos y otros 145 acusados, duró algunas horas, por lo que solo alcanzaron a unos minutos de “justicia” por persona. Este juicio correspondía a la Causa 829/60 del Tribunal Revolucionario de Las Villa, y estuvo presidido por el primer teniente Claudio M. López Cardet, que en la tarde anunció un receso de 24 horas para dictar sentencia.

No se esperó a que pasasen las 24 horas. La sentencia ya estaba decidida por anticipado. Las “ejecuciones” tuvieron lugar ese mismo día, sin esperar al siguiente; así como las condenas a varios años de prisión para el resto de los acusados.

El asesinato se realizó en contra de todas las normas. No hubo fusilamiento como tal. Se disparó sobre ellos con varias armas automáticas. Primero se apuntó y ametrallaron sus piernas. Destrozarles esas extremidades era la única forma de que se pusiesen de rodillas. Después continuaron con el resto del cuerpo.

No dejaran nunca de estar en nuestro recuerdo.

Fuentes consultadas:

Las Reglas del Juego, Tomo I, Dirección Política del MININT, 1992, Editorial San Luis, La Habana.

http://www.frentepatriotico.com/inicio/2011/10/15/12-de-octubre-1960-asesinato-de-plinio-prieto-porfirio-ramirez-sinecio-walsh-jose-palomino-y-angel-rodriguez-del-sol/

http://www.latinamericanstudies.org/book/escambray-3.htm

La Masacre del 12 de Octubre de 1960.- https://www.facebook.com/felix.hernandezparis/posts/10214406024122312?pnref=story.unseen-section

http://payolibre.com/articulos/articulos2.php?id=6313

https://cubahoracero.wordpress.com/2015/10/12/porfirio-el-negro-ramirez-un-joven-heroe-cubano/

 

 

 

 

 

 

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2 comments on “Los 5 de los que Castro no se quiere acordar…
  1. Gracias una vaz mas,sigo aprendiendo mucho hon usted;un relato triste y conmovedor,en la escuela siempre los hablaban de los bandidos,alzados o de los que se viraron,la historia sigue demostrado que los llamados bandidos siempre fueron fieles a sus ideas de convertir a Cuba en una democracia.

    • Muchas gracias por su comentario. Sinceramente le estoy agradecido. Cuando Cuba sea libre esta parte de neustra historia es una cosa que tendremos que enseñar a nuestros niños… y a muchos no tan niños.

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