NAVIDAD revolucionaria

 

Por: Javier Cabrera

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Fui un niño cubano atípico, porque siempre tuve Navidad. Mi madre, que intentaron expulsar una vez de educación porque los cristianos no tenían moral para dar clases al nuevo hombre, decía que no le daba la gana que un señor le dijera si podía o no podía celebrar Navidades o Reyes en su casa. En los Diciembres, sacaba un arbolito de su infancia, con lo que llamábamos “bolas de antes del 59”, y se compraban regalos con lo que se podía. Recuerdo perfectamente que los regalos se fueron reduciendo mucho, y en los 90 pasaron del suelo a una mesita. Eso sí, jamás se interrumpió la celebración, ni tan siquiera en aquel 1994, un año para olvidar.

Para mí, el año se empezaba a acabar cuando en casa entraba la Navidad. Y sufrí muchos conflictos en el Círculo Infantil y en la Escuela Primaria, porque no podía entender cómo yo vivía en un país tan igual, y tan diferente.

Hoy miro hacia atrás y comprendo que el mejor regalo que se me hizo en Navidad fue ese: “Nadie tiene que decirte qué celebrar o qué no celebrar. Tu libertad acaba cuando dejas que un grupo de iluminados te imponga sus fiestas, velorios, o lo que a ellos les dé la gana”. Este mismo año, aterricé con unas horas de diferencia en el mismo aeropuerto donde se estrelló el avión del equipo Chapecoense. Iba por trabajo, unas 48 horas, y se me advirtió que había una fiesta local enorme. Escuché unos pocos fuegos artificiales de celebración, dicen que no fue ni el 3% de lo habitual. La gente decidio no celebrar. En general, sin imposición, ni multas, ni prohibiciones; vi a un pueblo llenar estadios con dolor. Una imagen totalmente en contraste con el duelo impuesto esa misma semana en Cuba, y que nos intentan alargar por tiempo indefinido, anulando nuestra libertad de celebrar, o de escoger no participar sin perder el paupérrimo empleo.

Navidad es muchas cosas, pero sobre todo es casa, familia y celebración. Hoy ya no está prohibida con uñas y dientes y aun así, es escandaloso cómo nadie ha pedido perdón a todo un pueblo por obligarle a suspenderla.

Hoy, día de Navidad, recuerdo mucho a mi madre y le doy gracias por no haber permitido que le dijeran qué hacer. También recuerdo a los amigos que no se atrevían, y a los que incluso no oyeron hablar de Navidad hasta que fueron mayores. Hoy es un buen día para decirle a la madre de todos, a Cuba, que celebramos y celebraremos con ella. Que nos regale de una vez la capacidad para no volver a escuchar al que le molesta la familia unida que celebra. A esos, como nación, regalémosle nosotros la libertad de celebrar sus frustraciones donde no molesten y no tengan que imponer a nadie nunca más, sus estados de ánimo.   

Desde tu libertad de celebrar o no, Feliz Fiesta de Navidad y un mejor 2017 para el pueblo cubano!

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Javier Cabrera

Javier Cabrera

Nací el 17 de Diciembre de 1975 en La Habana, Cuba. Ingeniero Informático, MBA. Experto en Estrategia Tecnológica y Gestión de Proyectos. No creo en un internet con barreras, ni a dos velocidades. No creo en la censura. No creo en las verdades a medias. Todos tenemos que ver la foto completa y tomar nuestras propias decisiones. No creo en la CUBA que nos han pintado, tan lejana y distante de la CUBA REAL.

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2 comments on “NAVIDAD revolucionaria
  1. felicidades, que no vuelva nunca mas un “iluminado” para dictar que decir y que la nefasta huella de este ultimo que paso por nuestra existencia se extinga lo antes posible, al final solo fue un enorme punto negro en nuestra historia.

  2. El fanatismo es una enfermedad mental?
    Una de las mas horrible enfermedad, que aquejan la humanidad es el fanatismo, una enfermedad causada por la adoctrinamiento, atravez de una repetida subgestion, que llega a convertir un ser humano an un androide, covertiendo lo irreal en real, una mentira en verdad, lo ilogico en logico, siguiendo las ideas de gran maestro del desastre, inventor del socialism, Carl Marks Fanatismo, una enfermedad mental?.
    Una de las más devastadoras enfermedades mentales que el ser humano aqueja, es el fanatismo, una demencia que se obtiene atravez de un adoctrinamiento intenso, años tras anos, minuto a minuto, desde que tienen uso de razón, a través de la repetición de una falacia distorsionadora, que convierten una idea ridícula en algo real, en una mentira, el mismo Carl Marx dijo “Una mentira repetida mil veces se convierten en una verdad”. Podemos ver el efecto de los musulmanes radicales, que a través escuelas islámicas convertir a niños inocentes estudiantes de las madrazas, en armas letales, en nombre de un Dios (Ala)que ellos están tan convencidos, de que ese Dios, lo va a recompensar, si matan a infieles, incluso inmolándose ellos mismos, con el fin de matar los infieles del Corán. La mente humana es tan frágil que cuando el cerebro es lavado con mentiras, el sujeto no tiene control de sus propias acciones, casi como estar en un trance hipnótico. Esta condición se aplica a todas las religiones, judaísmo, cristianismo, etc. e inclusive, política cree, como comunismo. Un caso de la indoctrinacions de las masas, es la doctrina del comunismo, creado por Carl Marx, y promovida por Lenin, Stalin, Mao, Fidel, Raúl y muchos otros, y al final todos han fracasaron, ¿por qué?, por una simple razón, cuando se le corta la auto decisión y determinación de sus acciones, uno crea un androide humano, que piensa y cree lo que le implantan en su mente y subconsciente, sin ninguna opinión, ni derecho de lidiar con sus mismo problemas. Esto lo obtienen atravez de la es opresión, seducción, y el convencer a la fuerza a los ciudadanos de una nación, que a través del comunismo es la solución de todos los problemas de la humanidad. De acuerdo con esta doctrina, el sistema liberará a la humanidad, de la explotación de las clases de riquezas, o ciudadanos burgueses, de la burguesía como lo llaman, cuando en realidad son explotados y esclavizados por el mismo sistema que se diseño para ser libertador de las masas, cuando irónicamente, se convirtió en un sistema esclavizador, sistema que se han probado, una y otra vez, que el comunismo no funciona, que en vez de que el ciudadano sea beneficiado por el sistema, lo convierte en un ser humano miserable y esclavo del sistema. Mi pregunta es ¿por qué es tan ineficiente el razonamiento de esos seres humanos? ¿Y qué no podemos hacer algo para convencerlos de lo equivocado que está? En los últimos 200 años más de 1 millón de seres humanos ser ha sido asesinado por los regímenes comunistas y el mundo no han hecho absolutamente nada para detenerlos, inaudito, increíble, sin sentido común, increíble, impensable, etc… Sin contar, los cinco millones del nazismo.

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